Tuesday, 27 September 2016

Birthday wish

Something I recently worked on as part of Mom's birthday gifts.


Monday, 4 July 2016

Lo que la danza me ha enseñado

La danza es otra forma de respirar, de sentir la vida.
Hace años que había dejado de bailar formalmente o de asistir a una clase de danza y quizá por ello, me faltaba un poco el oxígeno. No me había percatado de la dimensión de esta ausencia hasta que volví a ella.
Cada día que danzo desafío mis limitaciones físicas y por consecuencia mis temores, siento que he vencido al enemigo que es uno mismo.
La danza es el espacio físico y espiritual que voy delineando con movimiento;  unas veces con gracia y otras con torpeza.

La danza me ha dado fuerza física y mental, armonía, concentración, apreciación, exactitud, templanza, disciplina, seguridad, confianza, dicha, belleza, aceptación.

Me ha recordado lo que es soñar despierto y soñar a través del cuerpo, respirar por la piel, imaginar; ser otro, ser elemento, bestia, objeto. Ser un poema, una frase, ser música y sonido o la ausencia de él.  Ser sordo, ser mudo, ser cicatriz. 
Estar consciente del paso del tiempo y aún así empujarlo con toda la fuerza a un abismo y resistir que te arrastre. Sentir dolor y transformarlo en aliento. 
Ser niño, ser puro, ser perfecto. 
Ser la esencia 
de la vida... movimiento.




                                            



Caminando por Praga mi vista se desvió como jalada por un imán a este muro.



[ENG]

Dance is another way of breathing, of feeling alive.
It has been years since I had formally danced or attended a class. I hadn't fully realised the dimension of this absence until I danced again.

Each day that I dance, I defy my physical limitations hence, my fears. I feel that I overcome the enemy of one's own.
Dance is that physical and spiritual space that I trace with movement. Sometimes with graceful skill and others with clumsiness. And yet, dance does not judge. We judge ourselves, repressing the potential beauty that arises from imperfection.
Dance has given me physical and mental strength. It has given me harmony, concentration, equilibrium, appreciation, discipline, fortitude, confidence, joy, beauty, acceptance. And reminded me of what it is to dream awake, to breathe through my skin, to imagine; be someone else, be element, beast, object, be a poem, a phrase; be music and sound or the absence of it, be mute and deaf, be scar.

It has made me feel pain and transform it into confidence.
Dance has reminded me of what it is to be a kid, to be pure and perfect. And gently swayed me to the core of life.

Friday, 10 June 2016

Proper paper days & post

La costumbre de escribir cartas a mano es un hábito en extinción.
Hace poco escuché un comentario sobre los contados amigos que en realidad tenemos. El comentario hizo eco en mi mente durante días y llegué a la conclusión de que es cierto (al menos en mi caso), y que los cientos o miles de amigos y conocidos que coleccionamos en las redes sociales, son simplemente un placebo del tiempo en que vivimos. 
Hay por supuesto entre el montón gente significativa pero en general todo se parece un poco a esas compras de pánico de centro comercial. Vemos mucho y nada al mismo tiempo. Abundan también las expresiones superlativas de afecto y de otras emociones a menudo acompañadas por una serie de 'emoticons' a elegir. Irónicamente se abrevian las dos y tres palabras que requiere un: te quiero o te quiero mucho. Esto que he llamado: la economía lingüística de las emociones las hace parecer tan volátiles como el interés mismo que tenemos en profundizar sobre lo que estamos viendo e incluso perder su verdadera carga emotiva. 
Lo anterior no quiere decir que desapruebe las redes sociales o que no disfrute su uso pero intento en la medida de lo posible, escribir de puño y letra a esos amigos que viviendo lejos, permanecen cerca del pensamiento.

Hand-written correspondence is one of those almost forgotten habits.
Not too long ago a friend made a remark about the few people we can really count as friends. The comment lingered for days and I came to the conclusion that it is true; that the hundreds of friends and acquaintances we collect on social media are but a placebo of the time we live in - of course there are meaningful friendships among the lot- but it's a bit like shopping in a frenzy at a mall, you see too much and nothing at the same time. Courteous and superlative expressions abound -though most of the times they are abbreviated-, as if taking two extra seconds to properly write I love you was too much to ask of ourselves. The linguistic economics of sentiments seem to be as fleeting as our interest in what we browse.
That is not to say I disregard social media, or not enjoy it, but I try in as much as possible to hand-write to friends who live far away but are never far from my thoughts.

Intricate

I had not been working on my sculptural art for a while.I had mostly been taking photographs and writing.
Yesterday I felt the need to go back to seeing through my hands. 




"I'm never too serious, and I'm always too serious. Too deep, too shallow. Too sensitive, too cold hearted. I'm like a collection of paradoxes. -Ferdinand de Saussure.